¡hola! me llamo Mery

La niña que tardó 25 años en conseguir su sueño: tener perro.

Esa niña soy yo: Mery Calvo, educadora canina especializada en reprogramación emocional y cognitiva. Y te aviso: esta historia tiene más giros que un paseo con un perro reactivo.

Mery Calvo con su perra Noa
Noa, mi maestra
Mery Calvo, educadora canina, en casa
esta soy yo

Capítulo 1 · la niña sin perro

Desde niña tuve un sueño: tener perro.

Tardé 25 años en cumplirlo. Casi nada.

Crecí rodeada de gatos —mi otra gran pasión—, así que me buscaba la vida: cada tarde bajaba a la quedada de las vecinas perrunas del barrio. Solo para pasear, observar y disfrutar de los suyos.

La perripandi me daba más que cualquier extraescolar.

Y mientras otras niñas jugaban con muñecas, yo tramitaba adopciones imaginarias en mi refugio de mentira.

Guárdame ese dato, que luego vuelve.

Mery Calvo sonriendo en casa, apoyada en una pared de ladrillo
encantada de conocerte

Capítulo 2 · la vida encaminada

En 2012 conocí a Javi.

Compañero de vida, de sueños y aventuras.

Y no venía solo: con él llegó Boby, un bóxer. Ellos me enseñaron por primera vez lo que significaba ser mami perruna.

Por entonces yo me ganaba la vida quitando contracturas. Sí, sí: fisioterapeuta.

Y justo cuando parecía que mi futuro estaba encaminado…

📷 foto con Javi y Boby
(la que más os guste)
javi · boby

y entonces…

En 2013 alguien se cruzó en mi camino para cambiarlo todo. Se llama Noa.

📷 tu primera foto
con Noa

Capítulo 3 · la elección

Yo no elegí a Noa. Me eligió ella.

Llevaba días recorriendo refugios y perreras. Salía sin perro y con el corazón hecho pedazos: no era capaz de elegir.

Así que cambié de estrategia.

Una mañana llamé a un centro: «Estoy buscando una perrita que se lleve bien con gatos».

«Perfecto, aquí te está esperando…»

Esa misma tarde fui a buscarla.

Pensaba que la estaba salvando. Era ella la que me estaba salvando a mí.

Capítulo 4 · el refugio (esta vez de verdad)

¿Recuerdas a la niña del refugio imaginario?

La adopción de Noa me marcó tanto que nos hicimos casa de acogida de perros con fecha de sacrificio.

Y acabé fundando una protectora de verdad, que dirigí durante cuatro años.

Te dije que el dato volvía.

Fue precioso. Y fue lo más duro de mi vida.

Capítulo 5 · el máster que no pedí

La mayoría llegaban abandonados por «problemas de conducta». Mentira.

Eran problemas emocionales.

Nadie les había enseñado a sentirse seguros. Y a sus familias, nadie les había contado cómo ayudarles.

Así me enamoré de la metodología cognitivo-emocional. Desde 2017 no he parado de formarme — y de acompañar.

hasta que mi cuerpo dijo basta

Quise salvar demasiado y me perdí a mí misma. Tiene nombre: ansiedad.

El maltrato y el abandono de cada día pasan factura. Mi cuerpo me obligó a parar en seco. Y no me da vergüenza contarlo: también fui yo la que necesitó ayuda.

Capítulo 6 · reinventarse

Como buen culo inquieto, decidí aportar mi granito de arena de otra manera.

Abrí un canal de YouTube sobre las dos causas de abandono que más me llegaban: los «problemas de conducta» y el «nos vamos de vacaciones».

Lo compaginaba con mi trabajo como educadora canina, y empecé a viajar con mis perros y a compartirlo con el mundo.

Restaurantes, playas, hoteles, escapadas… Mil aventuras.

📷 viaje
la furgo 🚐
📷 playa
arena y patas
📷 hotel
dogfriendly
📷 escapada
mil aventuras

Capítulo 7 · Dogterra

Y en uno de esos viajes nació una escuela.

Parte del camino lo compartí con Jen, Pipo y Vera. A Jen la conocí en mi primera formación de educación canina, y de tanto proyecto juntas, en un viaje dogfriendly nació Dogterra.

Una escuela con talleres de mil temáticas y experiencias con perro pensadas para el disfrute de ellos y de sus familias.

Senderismo, raquetas de nieve, piragua…

Todo iba genial. Y de repente…

📷 senderismo
al monte 🥾
📷 nieve
raquetas
📷 piragua
al agua 🛶
📷 taller
la family

marzo de 2020

Paréntesis: pandemia.

Se acabaron los viajes, los talleres, las sesiones. Y perdí a personas importantísimas, sin tiempo para asimilarlo ni para despedidas. Mi familia se hizo añicos. Y en mitad del caos, una vez más, conectar con mi misión me salvó: crear mi negocio online.

Capítulo 8 · hoy

Ni en mis mejores sueños lo habría imaginado.

Hoy tengo un equipo que comparte valores, misión y propósito.

Juntos hemos acompañado a más de 1.000 familias con nuestra terapia de reprogramación emocional y cognitiva.

Pero esta página no va de mí. Va de ti — y de ese perro que siente demasiado. No está roto: está pidiendo ayuda. Yo aprendí a escucharla. Ahora te toca a ti.

Mis proyectos

Los proyectos que me mueven.

01

Origen

Nuestro programa de reprogramación emocional y cognitiva: acompañamiento cercano para transformar lo que tu perro siente, no solo lo que hace.

02

La Escuela para perros intensos y sensibles

La membresía para seguir aprendiendo y trabajando con tu peque, a tu ritmo y con nosotros al lado.

03

Súper Senior

Una marca que nace para ayudar a los perros ancianos a disfrutar plenamente de esta etapa tan maravillosa.

¿empezamos juntas?

¿Lista para entender de verdad a tu perro?

Cuéntame vuestro caso